Opinión

Tick tock

Aguas Internacionales. Por José Miguel Martínez.

El reloj de Donad Trump está corriendo y se encuentra a horas de llegar a la medianoche. Las horas y los minutos pasan, pero Trump en lugar de saber qué hacer cuando las campanadas lleguen, parece desconocer cada vez más por dónde empezar a atacar el desastre que él mismo ha causado. El reloj no para ni es benevolente, el tiempo sigue transcurriendo… ¿A Trump le alcanzará para ganar las elecciones intermedias en noviembre?

Cuatro horas para la medianoche. Las protestas que se realizaron el pasado sábado en Estados Unidos, que abarcan desde Alaska hasta Washington y Nueva York, congregaron a más de ocho millones de personas desde las grandes ciudades de Los Ángeles, Manhattan y la misma capital de Estados Unidos. La relevancia de estas movilizaciones recae en que constituyen una de las protestas más grandes en la historia de este país. Su consigna es simple: “no kings” (no reyes).

Tres horas para la medianoche. El congreso no ha logrado aprobar el presupuesto, por lo que agencias como la Administración de Seguridad y Transporte (TSA) no han recibido presupuesto desde inicios de año. Esto ha causado que muchos empleados abandonaran sus puestos de trabajo, causando caos en los aeropuertos y filas de hasta 8 horas para poder pasar los controles de seguridad. Trump se vio obligado a desplegar a miembros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para ayudar con el desastre que él mismo causó.

Dos horas para la medianoche. Mientras Estados Unidos se involucra más en la guerra contra Irán, menos oportunidad tiene de salir sin tantos raspones. Está tan desesperado por acabar la guerra y abrir el Estrecho de Ormuz que ha amenazado con destruir la infraestructura vital de Irán. De ocurrir, esto sería una escalada mayúscula en la guerra, pues estaría atentando contra la infraestructura que da servicio a la población civil, es decir, centrales energética y desalinizadoras; sin contar que constituye un crimen de guerra.

Una hora para la medianoche. La guerra contra Irán no ha logrado el objetivo que se tenía en mente. Irán logró poner a Estados Unidos e Israel en el punto más incómodo posible, pues la economía depende solo de la apertura del estrecho de Ormuz, el cual está totalmente controlado por Irán, cosa que creo que nadie esperaba que sucediera. Las bolsas y los mercados, por otra parte, ya lo están resistiendo, así como la inflación. Es cierto que la FED, el banco central de Estados Unidos, no bajó sus tasas de interés; sin embargo, comentó que no descartan un ajuste de emergencia si la inflación sube demasiado debido al conflicto en Medio Oriente.

Treinta minutos para la medianoche. Con las intermedias a la vuelta de la esquina, donde se eligen a los representantes tanto del Congreso como de la Casa de Representantes, las opciones de Trump se ven complicadas, ya que los demócratas han dicho que, si ganan, llevarán a juicio político a Trump. Esto parecería una promesa vacía y poco realista si no hubieran ganado las elecciones extraordinarias en Texas donde solían ser mayormente republicanos y hubiera tanto descontento social.

Aunque no ha llegado la medianoche al despacho oval, estamos muy cerca de ello. A Trump se le acaban las opciones, los aliados, la aprobación y sobre todo el tiempo. Tick Tock, Tick Tock…

Artículos Relacionados

Back to top button